miércoles, 9 de febrero de 2011

Apunte sobre la quietud




Quietud y movimiento no son términos antagónicos. Cuántas veces nos desplazamos con la intención de no llegar a ningún sitio y cuántas emprendemos los mayores viajes sin movernos ni un solo centímetro. Más bien la quietud es función del equilibrio, una cuestión de contrapeso. La quietud se lleva mal con los extremos: si alcanzamos la quietud total, caemos.

10 comentarios:

Jan Puerta dijo...

Ciertos estados solo pueden ser contemplados desde la perspectiva mas calmada de nuestra existencia.
Solo así apreciamos virtudes y defectos.
Un abrazo

Miguel Cobo dijo...

Produce cierta inquietud tanta quietud: El perfil del ciclista es jeroglífico (y ya sabemos cómo está Egipto: indescifrable)

ismo dijo...

Todo era buscar el símbolo del "play" para que continuase el video, hasta que he reparado en que era una foto. Asombrosa.

jg riobò dijo...

Una quietud sin movimiento no es, y viceversa.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Lo que yo no me explico es cómo esta foto fue un descarte...

virgi dijo...

Apareciste y todos fueron estatuas. Sabían de tu ojo, rondando la orilla de la belleza..
Besitos besitos

en las nubes dijo...

Equilibrio... difícil...

Chapa dijo...

Ambiente calmo, como se espera de uma casa nova. Um abraço!

Roigbalterra dijo...

Que bien definido y cuantas mañanas me pasa a mi eso, creo

Diego M. dijo...

Un interesante apunte... me gusta!
Saludos.